martes, 4 de diciembre de 2007

¿Cómo adquirimos el conocimiento?

Inicialmente se debe tener claro, a que nos referimos cuando se hace mención de la palabra “conocimiento”; la misma se puede delimitar como un conjunto de saberes o nociones que poseemos concernientes a algo o alguien. De acuerdo a esta definición, existe gran cantidad de información sobre el origen u obtención del mismo; algunos filósofos (Básicamente Positivistas) sostienen, que casi todo el conocimiento se deriva de la experiencia, de allí que a su vez se plantean diferentes tipos de conocimientos: El conocimiento sensible (el cual se obtiene a través de los sentidos), el conocimiento conceptual (el cual consiste en representaciones impalpables, inmateriales, pero esenciales), y el conocimiento holístico (conocido también como intuitivo).

Basándome en los estudios y discusiones previas sobre el tema en cuestión, expongo que, según mi criterio, el conocimiento se obtiene a partir de la experiencia, haciendo énfasis en la existencia de un cierto grado de complementación por parte de la razón, pero destacando a su vez, particularidad por el hecho de que, substancialmente, el origen del mismo proviene de la experiencia, bien sea de forma continua; con la frecuente utilización de nuestros sentidos, en cada una de las actividades que llevamos a cabo en el desarrollo de nuestra vida diaria,
o de forma evasiva; derivando nueva información de aquella ya conocida, y en ocasiones aplicando indiferentemente la razón lógica, para darle una explicación convincente a todos aquellos fenómenos que no percibimos claramente a través de nuestros sentidos.

En otras palabras, todo conocimiento, necesita de experiencia para existir y de lógica o razón para ser aun mejor comprendido, fácilmente adquirido y de esta manera internalizado para un futuro uso o aplicación.